El tratamiento HIFU facial puede valorarse para zonas como:
- rostro
- tercio inferior facial
- línea mandibular
- papada
- cuello
- escote
- elevación discreta de cejas según el caso
Antes del tratamiento
Primero se realiza una valoración médica para analizar el grado de flacidez, la calidad de la piel, las zonas a tratar y si realmente el HIFU es la mejor opción para ti o si conviene plantear otro tratamiento o una combinación.
Durante la sesión
La sesión suele durar entre 30 y 90 minutos, según la zona y el protocolo.
Se aplica un gel conductor y el dispositivo emite energía ultrasónica en puntos estratégicos de profundidad controlada. Durante el procedimiento puedes notar calor o pequeños impulsos, pero suele ser un tratamiento bien tolerado y, por lo general, no requiere anestesia.
Después de la sesión
Lo habitual es volver a tu rutina el mismo día. Puede aparecer un leve enrojecimiento, sensibilidad o ligera inflamación transitoria, que normalmente desaparece en poco tiempo. Para cuidar la piel después de la sesión, conviene evitar la exposición solar directa, mantener una buena hidratación y seguir las pautas indicadas en consulta.
Tratamiento médico personalizado según el estado de tu piel.