Radiofrecuencia

 
 
 

Radiofrecuencia...



La Radiofrecuencia facial es una técnica que consiste en la aplicación de ondas electromagnéticas que estimulan los procesos naturales de la regeneración de colágeno y aumentan la circulación sanguínea; esto se traduce en la reestructuración profunda y gradual del colágeno, producción y sustitución de nuevas fibras y una mejora general de estado de la piel.

La Radiofrecuencia facial se utiliza principalmente para tratar la laxitud de la piel, estirando la piel del rostro, y es el procedimiento más adecuado para los pacientes con leve a moderada flacidez de los tejidos faciales. Por lo general, las personas entre 35 a 50 años.



La duración de la radiofrecuencia facial se estima entre dos y tres años. Es recomendable una sesión de radiofrecuencia facial cada tres semanas, hasta un máximo de seis, aunque la periodicidad de la radiofrecuencia facial se establecerá en función de los objetivos, la edad, el área a tratar y el tipo de piel.