Qué es el peeling facial

La palabra “peeling” proviene de la palabra inglesa “to peel”, que significa “pelar”. El peeling o exfoliación consiste en producir la renovación de las capas superficiales de la piel produciendo un recambio celular acelerado. El peeling es el tratamiento estrella para lucir una piel bonita, liberándola de sus impurezas.

Existen diferentes tipos de peeling, pero para los tratamientos médicos faciales, el peeling más usado es el peeling químico, que comprende el peeling de ácido glicólico y el peeling de ácido salicílico (los más usados).

El peeling médico

El peeling médico es un tratamiento no quirúrgico que consiste en exfoliar las capas más externas de la piel para que así se pueda recuperar la luminosidad y la suavidad que ha perdido.

El peeling químico, usado en medicina estética facial, es un tratamiento de exfoliación que consiste en aplicar una sustancia química corrosiva sobre la piel para conseguir una destrucción limitada y controlada de la epidermis y de la dermis.

Con el peeling químico provocar una regeneración de las capas destruidas, estimulando las capas subyacentes.

El acné, las arrugas, las cicatrices y las manchas son algunas de las muestras de que nuestra piel sufre diariamente. Con un peeling facial conseguimos, tras varias sesiones, eliminar estas marcas de nuestro rostro. La aplicación de un peeling químico, que puede ser peeling de ácido glicólico o peeling de ácido salicílico, variará en función de las necesidades de la piel, siendo el especialista médico quien determinará qué tipo de peeling usar.

 

“Según las necesidades del paciente, el médido especialista determinará

qué tipo de peeling médico es el más adecuado para solucionar el problema que debe tratarse.”

 

El peeling de ácido glicólico y el de ácido salicílico

El peeling de ácido glicólico y el peeling de ácido salicílico consisten en la aplicación de una sustancia química sobre la superficie cutánea. Estos peelings tienen como finalidad provocar una renovación de las capas superficiales de la piel. Con estos peelings se consigue una descamación suave de la epidermis y se obtiene la producción de nuevo colágeno. El peeling de ácido glicólico tiene un alto grado de tolerancia, haciendo que los efectos secundarios de este tipo de peeling sean prácticamente nulos.

El peeling de ácido glicólico y el peeling de ácido salicílico son un tratamiento facial que se usa para eliminar las secuelas del acné, las manchas solares y las marcas de fotoenvejecimiento. Pasados unos días, los resultados del peeling de ácido glicólico y del peeling de ácido salicílico serán muy visibles con la aparición de una piel renovada, lisa, rejuvenecida, luminosa, tersa y con una mejora del tono del cutis.