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Orejas de soplillo, pequeñas y sin arrugas naturales; con lóbulos grandes, estirados o con pliegues. Quiénes durante la infancia han sufrido estas imperfecciones seguramente han soportado numerosas mofas y burlas, y muchos adultos acomplejados esconden sus orejas tras el cabello.
Este tipo de deformidad consiste en una alteración de las proporciones anatómicas que conforman la oreja y del desarrollo armónico de las curvas que moldean el pabellón auricular. Además, genéticamente existen posibilidades de transmisión de padres a hijos.
Hay muchas y variadas deformaciones que afectan a esta parte del cuerpo y la otoplastia es el procedimiento quirúrgico de fácil solución, segura e ingeniosa. Esta intervención rápida (entre 2 y 3 horas) y apenas dolorosa se aconseja realizarse cuando una oreja se separa más de dos centímetros de la cabeza. Se realiza una incisión en la unión de la oreja con el cráneo. Además de corregir la posición de las orejas se puede reducir su tamaño, cambiar un poco su forma y hacerlas simétricas. El postoperatorio sólo dura unos días y en menos de una semana podrás mostrar tus orejas con la mayor naturalidad.
En Sants Institut nuestros profesionales te asesorarán sobre qué cambios y forma son más favorables para tus orejas.
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