El efecto del Botox®

El Botox® (toxína botulínica) consigue un efecto lifting sobre las arrugas dinámicas del rostro (aquellas que se marcan al realizar gestos como fruncir el ceño, reír o subir las cejas), provocadas por la tracción de los músculos que hay debajo.

Cómo funciona el botox

El Botox®, inyectándose en esos músculos, anula el impulso eléctrico que llega hasta ellos, paralizando las fibras musculares temporalmente, causando el Botox® un efecto lifting. Los músculos se relajan y el Botox® atenua las arrugas, que desaparecerán dejando una sensación lifting 100%. El Botox® y su efecto lifting sin cirugía provocan una piel más lisa y una cara más relajada, contribuyendo a dar un aspecto más joven sin que la expresión del rostro se modifique por la infiltración de botox.

“El Botox® está indicado para el tercio superior del rostro.

Su aplicación consigue un efecto de rejuvenecimiento inmediato sin pasar por quirófano.”

La aplicación del Botox®

El Botox® se inyecta con aguja muy fina, provocando parálisis temporal de las arrugas durante 6-8 meses. El efecto lifting, producto del Botox®, se mantendrá si se realiza una aplicación de Botox® repetida, así el Botox® acortará la potencia de estas líneas de expresión, disminuyéndolas notablemente y haciendo que las sesiones de Botox® se distancien más, consiguiendo los mismos resultados que en un lifting pero sin quirófano gracias al Botox®.

La técnica del Botox® es un método simple y eficaz y puede complementarse con otros tratamientos (láser/rellenos) además del Botox®. Es posible aplicar otra terapia cuando desaparecen los efectos del primer tratamiento con Botox®, consiguiendo así unos resultados lifting más duraderos. El especialista que administra el Botox® aconsejará qué tratamiento adicional aplicar con el Botox® para conseguir efectos óptimos.

El Botox® puede aplicarse independientemente de la edad, pues las líneas de expresión no dependen únicamente de los años, si no de la gesticulación diaria, provocando que una persona menor de 30 años pueda necesitar una aplicación de Botox® para conseguir una sensación lifting sin cirugía que rejuvenezca el rostro.

La duración del Botox®

El efecto pleno del Botox® se logra 4-8 días después de aplicarlo y la duración del Botox® es de seis meses. Según el paciente, el efecto del Botox® puede alargarse hasta los ocho meses, manteniendo el look lifting. Las sesiones duran 20 minutos y pueden repetirse cada cuatro meses, dependiendo del efecto lifting que quiera conseguirse con la aplicación de Botox®.

El tratamiento de Botox® no requiere reposo, únicamente hay que tener cuidado durante las cuatro horas siguientes con no frotarse la cara al lavarla, ni al acostarse, ni frotarse ninguna de las zonas donde se haya aplicado el Botox® para evitar su desplazamiento. Así nos aseguramos un efecto lifting del Botox® más duradero gracias a la correcta aplicación y mantenimiento del Botox®.