Balón gástrico

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¿Qué es el Balón Gástrico?

El Balón Gástrico es un tratamiento contra la obesidad, sin cirugía, indicado para pacientes que tienen un sobrepeso mayor de 15 kg y que han fracasado con otros métodos de adelgazamiento. El Balón Gástrico de silicona se aloja en el estómago durante seis meses para eliminar la sensación de hambre. Sólo se precisan 20 minutos para colocar el Balón Gástrico, con anestesia local, y no requiere hospitalización.

El tratamiento del Balón Gástrico se acompaña por un programa nutricional para modificar los hábitos alimenticios del paciente.

Los profesionales de Sants Institut -psicólogos y especialistas en dietética-, te ayudarán y asesorarán en el proceso del Balón Gástrico.

Aplicación y funcionamiento del Balón Gástrico

El proceso consiste en introducir el Balón Gástrico en el estómago por vía endoscópica, con la ayuda de anestesia local. Posteriormente, el Balón Gástrico se llena con suero fisiológico hasta alcanzar el volumen suficiente para que produzca un estado de saciedad permanente.

Transcurridos los 6 meses, o si el médico recomienda que sea antes, se retira el Balón Gástrico de la misma manera que se introdujo.

En Sants Institut, los pacientes del Balón Gástrico reciben la ayuda de un apoyo médico y técnico que le estimula, vigilando su alimentación diaria para que su dieta sea rica y sin carencias. En los seis meses que dura el Balón Gástrico se enseña a comer al paciente en hábitos saludables.

Para más información estamos en:

Carrer de Sants 146, local.
08028 – Barcelona

Llámanos al 902 20 30 03 o al 93 409 02 43,
o escríbenos a info@santsinstitut.com

El balón ajustable es una evolución del antiguo balón gástrico. Las ventajas radican mayormente en la durabilidad del mismo y en la capacidad de ajustarlo, volviéndolo más eficaz y beneficioso.

A continuación te mostramos un vídeo para que conozcas cómo es su colocación y su funcionamiento:

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Hemos hablado en varios posts sobre el balón intragástrico (BIG) y como sabemos que no es lo mismo que lo leamos a que alguien que lo ha experimentado nos lo cuente, decidimos hacerle una entrevista a Santiago López, de 28 años y paciente de Sants Institut.

En la entrevista, Santi responde a diversas cuestiones sobre el balón para que todas aquellas personas que tengan dudas sepan de primera mano qué sucede cuando uno decide colocarse un BIG. Comenzamos.

-¿Desde cuándo tienes sobrepreso?
Des de hace 8 años, cuando tenía 20 años.

-Si optaste por colocarte el balón intragástrico y seguir el tratamiento, es porque tenías un sobrepeso considerable. ¿Podrías decirnos cuánto pesabas al inicio del tratamiento y cuánto pesas ahora?
Al inicio del tratamiento pesaba 132 kg y ahora peso 101-102 kg.

-Y ¿cuánto hace que te pusiste el balón?
Hace ya 7 meses.

-¿Habías probado antes otros métodos para adelgazar? ¿Cómo te habían funcionado?
Probé con dietas, gimnasio, algún dietista… Pero no había logrado adelgazar más de 10 kg.

-¿Cómo conociste el procedimiento del balón intragástrico? ¿De dónde sacaste la información?
Obtuve la información por internet y a través de alguna clínica en la que me informé sobre tratamientos para la obesidad.

-¿Qué es lo que te hizo decidirte a comenzar el tratamiento?
La confianza que me inspiró este centro.

-¿Puedes contarnos en qué consiste exactamente el tratamiento?
La colocación del balón se hace vía endoscopica, te duermen y no sientes nada. Cuando te despiertas, ya tienes dentro un balón que ocupa un espacio en el estómago y esto  hace que no tengas tanta hambre, que te sacies antes. Sirve para aprender a comer, para aprender a alimentarte bien y está de 6 a 8 meses dentro. Después te lo extraen de la misma manera y en ese tiempo tienes que haber aprendido a tener unos hábitos alimentarios correctos.

-A menudo podemos leer que muchas personas se sienten con náuseas, vómitos, mareos, malestar, etc. durante los días posteriores a la colocación del balón, pero…  ¿Qué tal fueron tus días después de la intervención?
Fueron 5-6 días muy malos. Me los pasé en la habitación encerrado sin ver a nadie porque me encontraba fatal, con muchos vómitos, pero a partir de aquí con ayuda de medicamentos y con el cuerpo que se fue acostumbrando, empecé a poder comer líquidos y luego semisolidos. Cuando comencé con dieta general, tenía que masticar mucho la comida, porque es lo que el cuerpo te pide, si no, no te sienta bien y el organismo no lo acepta. Pero ahora visto desde el pasado que ya es, creo que fue muy bien. Es un proceso que hay que pasar y no es tan crítico com al principio me parecía.

-¿Podrías explicarnos cómo ha ido cambiando tu dieta desde los primeros días hasta la que actualmente sigues?
Al principio era una dieta muy pobre por aquello de adaptar al estómago, pero poco a poco he ido aprendiendo a comer, a masticar, a tardar mucho más comiendo. Antes comía muy rápido, comía “como un pavo”, según mi madre, y ahora, en cambio, soy el que ás tarda en comer de mis amigos y como muchas ensaladas. Es que he cambiado la forma de comer; los primeros son ligeros y como más platos con proteínas. Sobre todo, como menos cantidad; antes comía un super plato y, ahora con uno pequeño noto que estoy bien, que estoy saciado.

-¿Qué cambios en tus hábitos de vida se han producido? Es decir, no sólo a la hora de comer, si no en general (si vas al gimnasio, si andas más, etc…)
Al verme más delgado, al ver que los progesos existían y después de las primeras molestias, empecé a hacer deporte. Me gustaba salir a correr, pero como no podía, salía a andar una hora y media, me lo recomendaron y colaboró a que adelgazara más. Luego empecé a ir al gimnasio, a hacer máquinas y un montón de deportes que antes no hacía por pereza y que ahora los hacía para acelerar el proceso o mantenerme.

-¿Estás contento pues con los resultados que estás obteniendo?
Estoy muy contento. Muchísimo.

-¿Qué supone para ti haber perdido tanto peso y encontrarte tal y como estás ahora?
Yo nunca m he encontrado mal con mi peso ni con mi cuerpo, pero sí tenía problemas con las tallas de ropa y quería verme mejor. Ahora puedo comprar ropa en sitios donde antes no podía, y además, soy aficionado a conducir coches y aunque eran grandes, había movimientos que no podia hacer y ahora ya sí, y es una pasada.

-El tratamiento del balón intragástrico no es barato, todos lo sabemos, pero ¿cómo valoras tú el gasto hecho? ¿Recomendarías a todas esas personas con sobrepeso que tomen seriamente la opción de colocarse un balón?
Lo considero muy bien invertido, pero siempre y cuando una persona sea consciente y sepa cómo funciona; que no es que te lo pongan y punto, si no que tienes que trabajártelo para llegar a tus metas.

-¿Cuáles son tus metas ahora?
Han cambiado respecto a las de antes de ponerme el balón; antes mi meta era adelgazar, ahora mi meta es ponerme fuerte en el gimnasio y conseguir músculo.

-Para resumir, en una palabra; ¿cómo valoras el tratamiento en general? ¿Y lo que ha supuesto y supone para ti?
¡No puedo resumirlo en una palabra! Es un tratamiento muy correcto. Si tienes la conciencia de cómo lo vas a pasar, es un tratamiento muy completo con psicólogo y nutricionista y con el apoyo de todo tu entorno.

-Y para terminar, ¿Algún consejo a aquellas personas que te estén leyendo?
Que lo que te propongas lo hagas, y lo hagas correctamente.

Santi se ofreció para brindar su testimonio y ayudar, así que esperamos haberlo conseguido y que la entrevista os haya resultado de gran interés. Como véis, con voluntad, todo es posible.

Si te sientes identificado/a con alguno de los comentarios de Santi, si quieres perder peso y hacerlo de manera efectiva, ponte en contacto con nosotros y te concertaremos una cita con uno de nuestros especialistas para estudiar personalmente tu caso.

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Ya conoces el balón intragástrico (BIG) porque hemos hablado muchas veces de él, ya has podido leer a un testimonio, pero como creemos que cuantos más casos reales te contemos, mejor valorarás ésta posibilidad para tratar tu sobrepeso u obesidad, hoy te traemos el testimonio de Sara Gil, de 26 años y paciente de Sants Institut.

Sara nos contará por qué decidió colocarse el BIG, cómo fue el proceso y cómo se siente ahora después de transcurrido más de un año. Acompáñanos en la lectura y disfrutarás de otro caso con éxito del balón intragástrico.

-¿Desde cuándo tienes sobrepreso?
Des de que tenía unos 5 años. En casa, mis abuelos que son los que me daban las comidas de pequeña, eran de los que pensaban que “cuanto más gordo, más hermoso”, y claro, tu de pequeña no eres lo suficientemente consciente como para rechazar comida frita rica, o dulces sabrosos. Y todo eso se va acumulando, se convierte en un hábito y llega un momento que no puedes dejarlo.

-Si optaste por colocarte el balón intragástrico y seguir el tratamiento, es porque tenías un sobrepeso considerable. ¿Podrías decirnos cuánto pesabas al inicio del tratamiento y cuánto pesas ahora?
Al inicio del tratamiento pesaba 117 kg y ahora peso 85,5 kg. Y a eso hay que sumarle la cantidad de volumen que he disminuido y no se ve reflejado en el peso.

-Y ¿cuánto hace que te pusiste el balón?
Me lo puse en septiembre de 2008, me lo quitaron en junio de 2009 y ahora sigo haciendo visitas mensuales, sigo con dieta y deporte y estoy luchando por seguir bajando de peso.

-¿Habías probado antes otros métodos para adelgazar? ¿Cómo te habían funcionado?
Había hecho dieta en casa pero lo máximo que conseguí bajar fueron 10 kg que terminé recuperando cuando me independicé y empecé a cocinar para mi. Ya sabes, platos rápidos, comer bocadillos o cualquier cosa, y todo lo que habías conseguido antes, desaparece en un momento.

-¿Cómo conociste el procedimiento del balón intragástrico? ¿De dónde sacaste la información?
Lo había leído en alguna ocasión y empecé a informarme. Leí en muchas webs informativas pero también en muchos foros para conocer de primera mano qué sucedía al colocarse un balón, si merecía la pena, si era muy caro, etc. Buscando y rebuscando, di con Sants Institut y me gustó la idea de que me quedara cerca del trabajo y de casa de mis padres, pues si decidía hacer el tratamiento, necesitaba poder llegar con facilidad ya que debería aprovechar para ir al mediodía y Sants Institut me ofrecía esa premisa.

-¿Qué es lo que te hizo decidirte a comenzar el tratamiento?
Una foto. En julio de 2008 celebramos el cumpleaños de mi padre e hicimos fotos (la foto del antes en este testimonio es la que me hizo reflexionar). Cuando las tuve en el ordenador y me vi, me di cuenta que no podía seguir así. No era sólo una cuestión estética, que, no nos engañemos, al verme en la foto fue lo primero que pensé, si no en una cuestión de salud porque ya hacía unos meses que me había dado cuenta que al subir una mini-cuesta me costaba, o que al sentarme me incomodaban los michelines cuando llevaba unos pantalones apretados y notaba que se me marcaban por todas partes, además de, como te decía, me molestaba el roce.

-A menudo podemos leer que muchas personas se sienten con náuseas, vómitos, mareos, malestar, etc. durante los días posteriores a la colocación del balón, pero…  ¿Qué tal fueron tus días después de la intervención?
La verdad es que en ese aspecto me sentí muy afortunada porque no pasé por esa mala experiencia que había leído, o que por ejemplo Santi, el testimonio anterior, comentaba. Si bien, es cierto que al salir de la clínica me sentía un poco mareada y con un poco de malestar, pero al llegar a casa me metí en la cama y me levanté al día siguiente bien. Tuve alguna molestia pero muy leve, pues como el balón ha de irse aposentando en el estómago, los primeros días notaba cuándo y cómo se movía, pero sólo era eso, una molestia que me duró 3 días y luego estuve perfectamente bien. Me pusieron el balón un viernes y lunes fui a trabajar tan normal.

-¿Qué cambios en tus hábitos de vida se han producido? Es decir, no sólo a la hora de comer, si no en general (si vas al gimnasio, si andas más, etc…).
Cuando me decidí a comenzar el tratamiento, tenía muy claro que el balón sólo no haría nada, así que además de conscienciarme en que tenía que poner de mi parte a la hora de hacer la dieta y seguir las pautas alimenticias, decidí que me apuntaría al gimnasio. Y así fue. Una semana después de la intervención, me fui al gimnasio más cercano de mi trabajo y me apunté, así aprovecharía los mediodías yendo. Además, antes volvía del trabajo a casa siempre en ferrocarril, pero decidí empezar a hacerlo andando. La distancia era de 2,5km, es decir, unos 40 minutos andando a mi paso, porque soy algo lenta. Y no sólo lo apliqué a la vuelta del trabajo, si no que ahora voy andando prácticamente a todas partes porque le he cogido cariño a esto de pasear con la música y observar mi alrededor.

-¿Qué supone para ti haber perdido tanto peso y encontrarte tal y como estás ahora?
La verdad es que estoy muy contenta porque ahora me siento muy bien en varios aspectos de mi vida. Noto que físicamente he mejorado muchísimo, tengo más confianza en mi misma y soy más feliz. Además, hay algo que me hizo mucha ilusión y es que yo nunca había podido ir a tiendas “normales” a comprarme ropa porque no me cabía, y ahora puedo ir a muchas tiendas y encontrar prendas que me vienen bien, y aunque es algo tal vez un poco “tonto”, me alegra poder entrar en Mango, Zara o H&M y encontrar ropa sin sentirme un “bicho raro”.

-El tratamiento del balón intragástrico no es barato, todos lo sabemos, pero ¿cómo valoras tú el gasto hecho? ¿Recomendarías a todas esas personas con sobrepeso que tomen seriamente la opción de colocarse un balón?
El tratamiento me lo regaló mi novio, porque sabía cuánto necesitaba adelgazar y porque quería verme feliz. Él me dejó muy claro que iba a considerarlo bien invertido si yo lo aprovechaba bien y conseguía resultados. Ahora ya ni se plantea eso, siempre me dice que fue una muy buena inversión y que volvería a hacerlo si fuese necesario porque me ve a gusto conmigo misma y contenta y es lo que quiere.

-¿Cuáles son tus metas ahora?
Aún me queda por perder, pues mi sobrepeso era de más de 50kg, así que aunque he bajado mucho, sigo haciendo dieta y yendo al gimnasio. Mi meta es llegar, con el tiempo que me suponga, a un peso con el que me sienta bien, y eso es bajar unos 15kg. Así que seguiré aplicándome para conseguirlo

-Para resumir, en una palabra; ¿cómo valoras el tratamiento en general? ¿Y lo que ha supuesto y supone para ti?
Lo resumiría en dos: im-presionante (risas). El tratamiento de balón intragástrico es una gran ayuda para bajar de peso y es un programa muy completo. Para mi ha supuesto un cambio radical y estoy muy satisfecha de haber tomado la decisión y de estar consiguiendo, día a día, estar como quiero.

-Y para terminar, ¿Algún consejo a aquellas personas que te estén leyendo?
Pues que si sufren de sobrepeso u obesidad y quieren ponerle remedio habiendo intentado dietas y demás antes, no lo duden e inviertan en un BIG. Que sepan que el balón sólo no hace milagros, que hay que poner muchísimo de tu parte, pero que realmente merece la pena. Y que si se deciden, les recomiendo que vayan a Sants Institut, porque son grandes profesionales, te apoyan en todo y yo ¡estoy encantadísima con ellos!

Sara nos dio su testimonio porque dijo que quería animar a todas aquellas personas que se lo estén pensando a que tomen la decisión de someterse a un tratamiento de BIG y cambiar su vida. Ya sabéis, querer es poder, así que ahora es vuestro turno. ¡Nosotros, os esperamos para ayudaros!

Si te sientes identificado/a con alguno de los comentarios de Sara, si quieres perder peso y hacerlo de manera efectiva, ponte en contacto con nosotros y te concertaremos una cita con uno de nuestros especialistas para estudiar personalmente tu caso.

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Casi todos, con independencia de nuestro peso, nuestro IMC o nuestra talla de pantalón, hemos escuchado muchas veces aquello de que “los gorditos son más felices”. De la misma manera que, a la barriga prominente la llamamos “la curva de la felicidad”…

baja-autoestimaEn diferentes medios de comunicación y en alguna cadena de TV, podemos encontrar artículos y reportajes que hacen referencia a un estudio publicado por la revista BMC Medicine, llevado a cabo por investigadores del King’s College londinense que cerífica que la gordura no da la felicidad, muy al contrario, el exceso de peso, la obesidad, en definitiva, tiene como una de sus causas principales la baja autoestima.

Cuanto más baja es nuestra autoestima más tendencia a ser obesos. Eso está muy lejos del gordo feliz y de la curva de la felicidad.

Cuando nos queremos poco, cuando nuestra autoestima va desapareciendo, la tendencia es ir estableciendo lo que podríamos calificar como una relación cada vez más patológica con la comida.

Este hallazgo puede permitir diseñar estrategias para prevenir la obesidad en las que no intervengan sólo consejos sobre la dieta y el ejercicio, sino que incluyan un problema psicológico.

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También señalan las conclusiones del estudio que la tendencia es mayor en las mujeres. En la gran mayoría de los casos de obesidad y obesidad mórbida femenina se encuentran, con mayor o menor importancia, problemas de autoestima y de pérdida de ilusión. Además, esta situación se transforma en un círculo vicioso porque, a medida que el grado de obesidad aumenta, la persona se cuida menos, se quiere menos, se ve menos atractiva y se esfuerza menos en remontar la situación. De esta manera la autoestima cae hasta niveles casi irrecuperables y la obesidad se hace más grave y más difícil de tratar.

Es, por tanto, fundamental, respalda  cualquier tratamiento contra la obesidad, o de prevención de la obesidad, con apoyo psicológico. Imprescindible siempre recuperar y potenciar la autoestima al tiempo que se cuida y se recupera la forma física, el peso equilibrado y los hábitos de alimentación y vida saludables.

insercion-balon-gastricoEn cuanto a los tratamientos más recomendado para atajar la obesidad y devolver a la persona a su peso y forma naturales, el balón gástrico (o balón intragástrico) es uno de los más recomendados.

Esto es así por varias razones, pero las más importantes son que

  • no se trata de una intervención quirúrgica y, por tanto, no es agresiva para el organismo
  • el balón gástrico no es permanente, sino temporal, y por tanto el paciente debe hacer una labor activa en su pérdida de peso
  • durante el tiempo que  el balón gástrico está implantado en el estómago, la sensación de saciedad disminuye la ansiedad y permite que la persona pueda retomar los hábitos de alimentación saludable de manera gradual
  • la pérdida de peso se produce a un ritmo que motiva a la persona a mantener el esfuerzo y la disciplina de comer de manera equilibrada y en cantidades razonables.

La felicidad es equilibrio, y el equilibrio debe darse tanto en lo físico como en lo emocional y lo psicológico; si en algún aspecto importante de nuestra vida hay algo que falla, esa carencia repercute siempre de forma negativa. La obesidad es el producto de un desequlibrio y, por tanto, hay que restablecer el equilibrio para recuperar la autoestima y, de esta manera, el camino hacia la felicidad.

El balón intragástrico puede ser una solución adecuada para tí, ponte encontacto con nosotros y te concertaremos una cita con uno de nuestros especialistas para estudiar personalmente tu caso.

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Después de muchos años tratando múltiples casos de obesidad, el equipo médico de especialistas de Sants Institut advierte que, a pesar de los excelentes resultados que da el Balón Intragástrico para adelgazar, es ineficiente en casos de Obesidad Crónica.

Sin embargo, los que más se  benefician de esta técnica no quirúrgica, son las personas con un sobrepeso entre 20 y 30 kilos que entran en alguno de los cinco perfiles en que esta técnica da mejores resultados:

vencer a la obesidad

1.   PERSONAS CON ESTRÉS, DESAJUSTE ALIMENTICIO Y ANSIEDAD

  • Sobrepeso de 20 a 30Kg
  • Pérdida de masa muscular
  • Falta de movilidad e inactividad prolongada
  • Metabolismo acostumbrado a un consumo superior de calorías
  • Aumento del apetito y ansiedad

2.   MUJERES EN EDAD AVANZADA O MENOPAUSIA

  • Sobrepeso de 20 a 25Kg
  • Aumento de grasa localizada
  • Descenso o cambio hormonal
  • Redistribución del tejido adiposo
  • Hipotiroidismo acompañado por depresión, fatiga y debilidad
  • Metabolismo ralentizado

3.   DEPRIMIDOS O CON UN PROBLEMA GRAVE EMOCIONAL

  • Sobrepeso de 20 a 30Kg
  • Dejadez personal
  • Hipersensibilidad, fatiga, debilidad y aumento de apetito
  • Hipotiroidismo y depresión
  • Metabolismo ralentizado
  • Ansiedad e inactividad

4.   LESIÓNADOS EN REPOSO PROLONGADO

  • Lesión deportiva o a causa de un accidente
  • Reposo e inactividad prolongada
  • Sobrepeso de 20 a 30Kg
  • Pérdida de masa muscular
  • Problemas de movilidad
  • Metabolismo acostumbrado a un consumo superior de calorías
  • Aumento de la ansiedad

5.   EMBARAZADAS

  • Sobrepeso de 20 a 30Kg
  • Desajuste alimenticio
  • Aumento del apetito
  • Redistribución del tejido adiposo
  • Hipotiroidismo temporal, fatiga y debilidad
  • Depresión postparto

¿Por qué el balón gástrico?

  • Porque es un tratamiento no farmacológico.
  • No requiere hospitalización, es de carácter ambulatorio y se coloca en 20 – 30 m
  • Se utiliza anestesia local.
  • Se coloca y se retira a los seis meses mediante una endoscopia, sin cirugía.
  • Es fabricado en material de silicona y no es tóxico.
  • Es parte de un tratamiento integral que se acompaña por un programa nutricional para modificar el comportamiento alimenticio de la persona y sus hábitos de vida.
  • Con el balón no se siente hambre. El estómago se llena muy pronto, con menores cantidades.

El Balón Intragástrico es indicado para perder entre 10 y 30 kilos y no está recomendado en casos de obesidad grave o crónica.

Ponte encontacto con nosotros y te concertaremos una cita con uno de nuestros especialistas para estudiar personalmente tu caso.

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