Posted by santsinstitut at 2 octubre, 2012 10:00 pm Cirugía estética, Sants Institut, uncategorized

Los senos son una parte del cuerpo especialmente importante para la mujer. Su tamaño y sus deformaciones pueden provocar grandes complejos, por eso te ofrecemos varias técnicas quirúrgicas para mejorar el aspecto de los pechos.
Si crees que tus pechos son demasiado pequeños, demasiado grandes o si observas una diferencia de tamaño entre ambos, ven a vernos. El aumento de senos, la reducción de pechos o su reconstrucción son la clave para mejorar tu imagen.

 

Los profesionales de Sants Institut estudian tu caso de manera personalizada. En función de la forma de tus senos, de tu anatomía y de la calidad de la piel, te aconsejaremos sobre el tratamiento más adecuado para que consigas la imagen que deseas.
Ven a vernos y escogeremos el tratamiento adecuado a tu necesidad de entre las siguientes opciones:

 

 

Aumento de mama (Mamoplastia de aumento)

 

El aumento del tamaño de las mamas es una de las intervenciones de cirugía estética más solicitadas por las mujeres. Se realiza mediante la colocación de unos implantes especialmente diseñados para este tipo de operación totalmente seguros por vía areolar o axilar, que son las dos formas más comunes de acceso con muy buenos resultados.
Los implantes mamarios están rellenos de gel de silicona cohesivo, que a diferencia del gel de silicona convencional, ofrece aún mayor seguridad en caso de ruptura del implante.
Una vez realizada la intervención, es recomendable efectuar visitas de control cada dos o tres años, para comprobar la integridad del implante y de la cápsula cicatricial que se forma de manera natural a su alrededor.

 

Reducción mamaria (Mamoplastia de reducción)

 
Aquellas mujeres que tengan unos senos demasiado grandes, pueden sufrir de dolores de espalda y de los hombros y tener problemas cutáneos por irritaciones repetidas a nivel del surco submamario.
Existen diversas técnicas para reducir las mamas, con variaciones en el diseño y situación de las cicatrices residuales, dependiendo de cada caso en particular. Las técnicas más empleadas son la cicatriz vertical, la cicatriz en “T invertida” o “en ancla”, la cicatriz periaerolar y la liposucción mamaria. Nuestro especialista le asesorará sobre cuál de estas técnicas es la más adecudad a su caso.

 

Elevación de mama (Mastopexia mamaria)

 

La Mastopexia consiste en modelar el contenido mamario existente mediante la eliminación de la piel sobrante para elevar las mamas. La longitud y localización de las cicatrices resultantes puede variar dependiendo del caso en particular.
Según la paciente, podrá necesitarse un volumen adicional debido a la cantidad insuficiente de tejido mamario para obtener la forma deseada, y puede que además se deba colocar un implante mamario.

 

Mamas tuberosas (Mamas caprinas o constreñidas)

 

En la etapa de crecimiento y debido a una alteración en el desarrollo, podemos encontrarnos con que el tejido que cubre la glándula mamaria presenta una rigidez excesiva y no se expande adecuadamente y en paralelo al crecimiento progresivo de la glándula mamaria. Esto puede provocar que la glándula a medida que crece y se siente presa en la piel que no se expande, tenga la tendencia a herniarse y salir por el lugar con menor resistencia, que es la fina piel del pezón.
Las mamas tuberosas (pues tienen forma de tubo), o también conocidas como caprinas o constreñidas, pueden tratarse liberando quirúrgicamente la parte interna de la piel que recubre la mama y colocando unos implantes mamarios a través de pequeñas incisiones en las areolas. Si la areola tiene un tamaño excesivo, podrá ser corregida con la misma incisión.

 

Asimetría de mamas (Mamas de diferente tamaño o forma)

 

Todos sabemos que el cuerpo humano no es simétrico al 100% (existe una mitad más desarrollada que otra que a menudo se traduce en mayor tamaño para la parte más desarrollada).
Es por eso, que la mayoría de las mujeres tienen una mama ligeramente mayor que la otra, hecho considerado totalmente normal. Pero si la diferencia entre el tamaño y/o la forma es más que ligero y se convierte en evidente y preocupante para la paciente, se puede efectuar una intervención quirúrgica para solucionar esa asimetría pronunciada.
En algunos casos habrá que realizar una reducción mamaria de la mama demasiado grande, y en otros casos, la intervención a realizar será la de un aumento mamario de una mama demasiado pequeña. Si se trata del caso particular, también puede ser que la operación a la que tenga que someterse la paciente sea la de una elevación mamaria de la mama demasiado caída, o incluso a una combinación de varias técnicas con tal de conseguir el resultado deseado.

 

Reducción de pezón

 

La reducción de pezón es una intervención quirúrgica usada para remodelar un pezón demasiado prominente o hipertrófico que frecuentemente tiende a plegarse o incluso a colgar. Las causas más frecuente de la hipertrofia de pezón son la lactancia y las alteraciones en el desarrollo de la mama.
Se puede reducir el tamaño de los pezones mediante anestesia local y sin necesidad de ingresar en la clínica, quedando una cicatriz apenas visible.

 

Reducción de areola

 

La reducción de areola es empleada para reducir el diámetro de una areola demasiado grande, o hipertrófica, en relación con el tamaño de la mama.
Mediante anestesia local y sin necesidad de ingresar en la clínica, se puede llevar a cabo una reducción de areola siempre y cuando el resto de la mama sea normal. Hay que tener en cuenta que cuando se realiza esta intervención para reducir el tamaño de una mama demasiado grande, a veces hay que efectuar una reducción del diámetro del pezón para obtener un resultado homogéneo.

 

Pezones invertidos

 

La retracción o “inversión” de los pezones de las mamas puede ser causada por múltiples factores. Existen dos modos de solucionar el problema; corrigiendo los pezones invertidos con cirugía y corrigiéndolos sin cirugía.
Con cirugía: La solución definitiva será la intervención quirúrgica (con anestesia local sin ingreso en clínica), que permite exteriorizar el pezón, liberándolo de las estructuras que lo mantienen enterrado. La incisión que se efectúa en la base del pezón es de unos cuatro milímetros, dejando una cicatriz totalmente inaparente. Deben retirarse los puntos de sutura a las dos semanas, obteniendo unos resultados permanentes.
Sin cirugía: Pueden corregirse los pezones invertidos empleando un dispositivo que puede adquirirse en algunas farmacias o centro comerciales. Este equipo aplica una fuerza de succión (o vacío) continuada y deber ser utilizado durante ocho horas al día durante dos meses (normalmente durante la noche), llegando a conseguir la exteriorización del pezón. En algunos casos, el resultado puede no ser definitivo, y el pezón puede progresivamente retraerse de nuevo, siendo necesario repetir este tratamiento o bien optando por el tratamiento con cirugía que tiene unos resultados permanentes.

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